jueves, 12 de enero de 2017

Carta Indecente

De las profundidades del que dirán, y el abismo sin fondo de la moralidad...Cuando la tentación vence al autocontrol, o un simple pretexto incitan a cometer cualquier locura, donde los sentidos vuelan libremente y los deseos de experimentar brotan de lo desconocido...es ahí donde mis ansias crecen y se llenan de ganas de tatuar mi nombre en tu corazón, no con tinta, sino con detalles; que el estrés de lo cotidiano se desvanezca al fumarme tu aliento; que mis alucinaciones sean los sueños que de la mano cumpliremos unidos; inyectarme una dosis diaria de motivos para ser feliz; una botella de vino que sepa como tu, y una copa que nunca este vacía; ser adicto a tu sonrisa y hacer cualquier cosa para conseguirla; quiero pensar en ti para vivir por mi; y que mis vicios no se acaben sin tu proporcionarme una dosis diaria de ellos; que mi adicción edifique nuestra relación; y con nuestra relación crezca la esperanza de un amor que se expande a quien lo ve; y quien lo vive lo demuestra con la mirada; y así hacerlos adictos a todos a un amor verdadero. Quererte se ha convertido en la parte de mi vida que mas me gusta, porque al hacerlo te hago feliz y me haces feliz. Como no te voy a querer, si hasta tengo marcado tu rostro en mis ojos. Casi se me acaba la fe, casi se me escapa el amor, casi se me quiebra la inocencia, se me agota toda la fuerza para luchar un día mas, casi me rendí... hasta que pensé en ti.