martes, 21 de agosto de 2012

Niña, Hija , Madre...Mujer


En el momento en que te creé  pensé en tantas cosas, fuiste la creación mas difícil, tienes tantos detalles como mujer, eres divina; recuerdo cuando coloque tu sonrisa, es uno de los milagros que aún me asombran;  tus besos son el remedio milagroso para tantos males, tu comprensión, tus regaños, y tus pocos errores.

Sabes, también recuerdo cuando jugabas a ser mamá, era tan hermoso ver tanta ilusión en tus ojos de niña, creciste tan rápido, llegaste a ser una hermosa mujer y sin darte cuenta aquel juego de madre empezaba ser una realidad, el milagro de la vida del cual tú te adueñaste, se de aquella depresión que tuviste al ver cambiar tu silueta, aquellos dolores y mareos, ¿Cómo olvidar tu llanto? Pero hija, en ese momento eras lo más bello que existía; sé que sufriste y que 9 meses después mientras tú no lo creías abrazabas un pedacito de ti, nuevamente la ilusión estaba en tu rostro; aun no sabías que te esperaban noches de desvelo, gritos y llantos, ¡¡El más duro de los trabajos!!

Yo te visitaba siempre, me encantaba verte haciendo tan noble trabajo, recuerdo cuando te vi desesperada sin saber qué hacer, quebrándote por dentro, pero saliste adelante; el tiempo pasaba y te convertías en una madre ejemplar y no solo madre, me sorprendió la capacidad que tuviste al ser mujer, consejera, vientre y cuna, un abrazo salvador en el momento más aterrador, fuiste la cuna más hermosa que pude fabricar, eres fuerte, haces todo este trabajo y pides tan poco; pero créeme cuando te digo que vales mucho; me entristece verte llorar, a mi princesa que hoy es una Reina, pero hija tus lagrimas aunque duelen son necesarias para que puedas soportar todo esto de lo que hoy eres dueña; mira a tu creación, es un pedacito de ti, un poco de tu esfuerzo, de tus regaños, de tus gustos, te tu paciencia, de tu alegría, de tu llanto también, un pedacito de juventud que te quitaste al darle vida, pero sobre todo es tu amor; te amo tanto hija mía y hoy quiero que veas a ese ángel que tienes a tu lado, y recibas el más fuerte de los abrazos, pues soy yo quien te lo da.